Sobre la guerra y la paz, sobre amnistías, excarcelaciones y perdones judiciales se ha escrito mucho, en especial sobre el conflicto armado, la historia de la Constitución Conservadora de 1886 que reemplazaba la Constitución liberal de 1863.
Independientes de sus ideologías, ambas guerrillas pusieron en jaque a la institucionalidad desde los movimientos sociales, campesinos e insurgentes, con los que pretendían tomarse el poder con la fuerza de las armas, porque no creían en el sistema electoral colombiano.