En Urabá hay pocas organizaciones y personas reconocidas como defensoras de los animales, una en Turbo y dos en Apartadó, al menos que desde La Chiva de Urabá conozcamos por sus preocupaciones para que ‘los peludos’, como los llaman, tengan calidad de vida, sean adoptados, alimentados o curados.
Es necesario prestar atención a los animales en condición de calles, quienes deambulan con hambre y sed, pidiendo en restaurantes, ventas de comidas ambulantes o pasan por las calles a ver que sacan de las basuras, encontrando maltrato y desprecios.