El Coronavirus no distingue clase sociales, y aparentemente ha golpeado más y ha hecho portadores de su mensaje de muerte a quienes por uno u otro motivo tienen que viajar alrededor del mundo.
Los países latinoamericanos, y en el caso particular de Colombia, después de 54 casos al cierre de la presente edición, la gente que llegaba del extranjero lo hacía sin control, como ocurrió con Nairo Quintana, quien a su regreso de Francia, en el aeropuerto nadie le dijo nada. Además, el sistema de salud es perverso.